lunes, 31 de enero de 2011

Quien inventó la ley, inventó la trampa.

A veces me gustaría escapar, escapar con tan solo cerrar los ojos y huir lejos, contar hasta diez e imaginar y soñar, y por unos minutos olvidar y dejar de lado todas las preocupaciones, aunque en realidad el amor está por todo y más por estas fechas, y si no me creéis tan solo mirad a vuestro alrededor, amor de madres, de padres, de amigos, amigas, novios, novias, amigos, amigas, primos, tios,... Pero bueno, supongo que todo el mundo sabrá que la felicidad siempre va unida a la tristeza, por el simple echo de que te importe una persona. Y por eso, cuando lo pasas mal, por ti, o por alguien que te importa o se te acumulan miles de sensaciones diferentes, me gustaría huir, cerrar los ojos y cantar una canción y después decir: uno, dos, tres, el pasado ya no está, ahora estamos en el presente y todo saldrá bien y abrir lo ojos. De vez en cuando, viene bien dedicarte un poquito de tiempo aunque sea cerrando los ojos.

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